DISCURSO
DEL
EXCMO. SR. D. ALEJANDRO PIDAL Y MON
SENORES ACADÉMICOS:
Heme aqui ya entre vosotros. Dilataron este momento, -
bien contra mi voluntad, sucesos providenciales, -
que, relacionados con hechos que consignará solemnemente -
la historia, ó limitados á la obscura y modesta
esfera de mi vida, no embargaron por eso menos unos
que otros mi actividad, forzándome, antes de atravesar -
vuestros umbrales, à inclinarme sobre una larga
fila de sepulcros, donde vi caer sin interrupción y con
espanto la inocencia, la virtud, la inteligencia, el
valor, la majestad misma, y hasta obligåndome ademås
à asomarme à los bordes del mio propio.
Parecia como que la Providencia, deseosa de cooperar -
al fin que os movió al elegirme, concurria à mi preparación -
para tomar asiento á vuestro lado, haciéndome -
asistir de cerca á la dilatada serie de catástrofes
que en lügubre y aterradora procesión desfilaron por
los horizontes de la patria, y dándome, con la rápida
pero formidable visión de la eternidad, la mirada serena -
que se requiere para contemplar, tales como ellas
son, las realidades que se desarrollan en el tiempo.
Max-Planck-Institut für
Real Academia de Ciencias Morales y Politicas
europäische Rechtsgeschichte