se comprobarâ de nuevo cómo el pensar en el siglo XVI no es dejar
de pensar en el siglo xx. Los que no saben volver la vista al pasado.
y dicen tenerlo a menos, sin duda por ignorancia, olvidan que la
verdadera ciencia hunde siempre sus raices en el pasado. Las verda
des, cuanto mas viejas, son más firmes y de más perenne actualidad.
El gran Vitoria fué tan moderno y actual en el XVI porque supo ex
plotar unos cuantos principios de Santo Tomás, sin olvidar al Filósofo, -
como no lo olvidó el Maestro. En una palabra: esperamos confiadamente -
hacer honor al clásico aforismo vetera novis augere, incluso -
trastocados los términos, que es el modo de dar base y solidez
à la ciencia moderna, tan vacia de sentido filosófico y teologico.
Antes de entrar en materia queremos recordar a nuestro ilustre
predecesor D. José Rogerio-Sánchez y Garcia, aunque nos dispensemos -
el deber, muy grato para mi, de detenernos a ponderar sus
meritos. Lo creo innecesario. Qué podria yo annadir a lo escrito por
el que fué su amigo de toda la vida, el Excmo. Sr. D. Luis Redonet
y Lôpez, actual Decano de nuestra Academia? El nos dió, en dos
ocasiones, al ingresar en esta Academia y al morir, tan cumplida noticia -
de su vida y de sus méritos, que es imposible anadir nada
nuevo (1).
A su lado se nos permitirá recordemos también a las dos figuras -
ilustres de mi Orden Dominicana que pertenecieron a esta
Real Academia: al Cardenal Zeferino González, el más autorizado
representante de la Filosofia y Teologia tomistas en el siglo pasado, -
y al P. Manuel Barbado, nuestro fraternal amigo y companero, -
el mejor psicólogo espannol de nuestro tiempo, a quien arre
bato prematuramente la muerte, sin tomar posesión de su sillón
en esta Academia. Su recuerdo nos servirá de estimulo para acre
centar nuestro esfuerzo en favor de la verdadera ciencia moral y
politica cristianas.
(1) En dos ocasiones, dentro de la misma Academia, nos dibujó, con mano
maestra, el Excmo. Sr. D. Luis Redonet y López-Dóriga, la figura de su ilustre
amigo el Excmo. Sr. D. José Rogerio-Sánchez y Garcia: al ingresar éste en la
Academia, el 6 de abril de 1941, contestando a su discurso de ingreso, y al
morir en 1949. Se publicó este articulo necrológico en los Anales de la Real
Academia de Ciencias Morales y Politicas, anno Il, Cuaderno primero, Madrid, -
1950, pág. 97-122.
Max-Planck-Institut für
rales y Politicas
Real Acad
tsgeschichte
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