Full text: Alonso Martínez, Manuel: Nocion del estado

213 
FILOSOFIA DEL DERECHO. 
§ I. 
La cuestion que voy á examinar no ha sido formalmente plan¬ 
teada hasta fines del pasado siglo. La adivinó sin duda Aristóte¬ 
les, el Hércules de la ciencia humana, y con su vista de águila 
distinguió claramente que la solucion del gran problema social, 
que tanto preocupa á los filósofos y publicistas modernos, estaba 
en la feliz armonia de los derechos del individuo y del Estado. 
Preciso es, sin embargo, reconocer que esta idea luminosa, dig 
na de la admiracion de los siglos, no es más que una pincelada 
suelta, un toque ligero, un punto de vista aislado, una llamarada 
del genio, una de esas ráfagas que iluminan un momento el espa¬ 
cio para perderse luégo en las sombras. Aristóteles no hizo de la 
nocion del Estado la base de una ciencia, ni construyó sobre ella 
un cuerpo de doctrina, ni la presentó siquiera como materia de un 
debate. Los griegos y romanos, à pesar de sus filósofos, de sus 
oradores y poetas, y de las agitaciones de su vida pûblica en el 
Agora y en el Foro, no tenian el sentimiento de la dignidad hu¬ 
mana. Las tres cuartas partes de la poblacion eran esclavas, y à 
sus manos estaba abandonado el cultivo de la tierra y el escaso 
comercio é industria que habia á la sazon; los ciudadanos desde¬ 
naban el trabajo y pasaban su vida en la guerra ó en la plaza 
publica. Compréndese bien que, en una civilizacion semejante, 
nadie hablara de los derechos del hombre, y que, al contrario, los 
filósofos más distinguidos, el mismo Aristôteles, à pesar de sus 
vastas y elevadas miras, sostuvieran que la esclavitud es de dere¬ 
cho natural, fundándose en que los esclavos constituyen una raza 
inferior, destinada al trabajo. El mundo griego y romano es el 
patrimonio de unos cuantos privilegiados que ejercen la sobera¬ 
nia y explotan à las muchedumbres. La democracia ateniense, 
como la aristocracia romana, son en el fondo, y prescindiendo de 
los accidentes que la distinguen, y explican ya que no autorizan 
esa diversidad de nombres, la tirania de unos pocos y la servidum¬ 
bre de los mas, el reinado de una exigua minoria sobre la inmen¬ 
sa mayoria de la nacion aherrojada en la esclavitud. Dentro de 
esa misma minoria, el individuo por si no es nada; sus franqui- 
Max-Planck-Institut fü 
Politi 
uropäische Rechtsgeschichte
	        
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.

powered by Goobi viewer