Full text: Pedregal Sánchez Calvo, José Manuel: Tesis: La prerrogativa regia y la reforma constitucional

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DEL EXCMO. SR. D. AMÖS SALVADOR 
Rusia, que se temió que bastara para inclinar la balanza en 
favor de los Imperios centrales; la exageración de la campa¬ 
na submarina, a la cual llevaba la consideración de que era 
mejor tener un enemigo más, aunque fuera la Repûblica Nor 
teamericana, que perder intensidad en una fuerza que se te¬ 
nia por decisiva, a lo que podia anadirse que esa repûblica 
no era probable que fuera a la guerra, y que si iba no envia¬ 
ria ejéreitos, y si los enviaba llegarian tarde, y si llegaban 
no serian aptos para la victoria y contribuirian al desastre; 
la equivocación en este punto, puesto que fueron a la guerra 
y enviaron millones de hombres que llegaron a tiempo de 
combatir, con todo género de elementos abundantes y que 
combatieron como fuerzas aguerridas; el fracaso de los sub 
marinos, que no lograron torpedear un solo barco que trans¬ 
portara tropas cuando se han movido millones de soldados; 
y tantas y tantas otras circunstancias, favorables unas, ad¬ 
versas otras, han convertido una campana ganada en una 
espantosa derrota, en la que, como siempre, la fuerza que 
sobrenada, y fuerza material, es la que vence. 
Quiero decir dos palabras, aunque ya reconozco que esta 
parte se hace pesada, de la primera batalla del Marne, tanto 
porque en mi sentir fué un acontecimiento decisivo, como 
porque la batalla decide al cabo las campanas, y porque es 
un gran ejemplo de la fuerza que mandan los dos conceptos 
de voluntad y de masa, predominando la ültima. 
Se ha dicho que Gallieni faltó a la disciplina y debió ser 
fusilado, porque su deber consistia unicamente en defender 
Paris. jNada de eso! Lo extrano no es que se portara como 
un gran militar, sino que no se le mandara hacer lo que 
hizo: de todos modos, para desobedecer, habria sido preciso 
que tuviera la orden de no salir de Paris, porque, en otro 
caso, hizo lo que mâs convenia a la defensa que le estaba 
confiada. 
Dejo aparte la måxima de Napoleón, que senala como un 
deber militar el de acudir resueltamente adonde llame el es¬ 
tampido del canon. Asi se ganô la batalla de Marengo, que 
Max-Planck-Institut für 
Real Academia de Ciencias Morales y Politicas 
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tsgeschichte
	        
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