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CONTESTACIÖN
gran guerra, y mâs ninos que los que pudieran degollar muchos -
Herodes.
»Y mientras todo esto sucede en los bajos niveles, un poco
mås arriba, entre los intermediarios que distribuyen los productos -
necesarios para la vida, la improbidad, el fraude y varias -
ruines formas de engano y abuso, abundan por todas
partes.
»Y en los altos, entre los grandes capitalistas, los magnates -
del mercado y los reyes de la industria, encontramos hombres -
duros que deprimen los salarios por bajo de lo preciso
para la simple subsistencia, y que sostienen el sistema de especulación -
y de juego más gigantesco y mâs extendido que
ha visto la historia.
»Y finalmente, nuestra administración de lo que llamamos
«Justicia» (de la cual estamos tan orgullosos porque nuestros
jueces no pueden ser sobornados) (1), es enteramente injusta,
porque se basa en un sistema de costas à cada paso, porque
es tan embarazosa y tan técnica que requiere siempre el empleo -
oneroso de abogados y auxiliares y porque todas las
pequenas faltas se castigan con multa ó prisión; de suerte que
la pobreza por si misma constituye un crimen, mientras que
el rico en la práctica resulta impune.
»Teniendo en cuenta estos varios grupos de hechos indudables, -
muchos de los cuales son de tal relieve y tan terribles
que no pueden pasar inadvertidos para nadie, no es excesivo
el afirmar que toda nuestra organización social estâ podrida
desde el fondo hasta la cima, y que el medio social en su conjunto -
es el peor que el mundo ha visto hasta el dia» (the worst
that the world has ever seen).
Un solo comentario me atreveré à poner à estas graves
afirmaciones, y es el siguiente:
Este estado de cosas, zno es acaso un resultado necesario
de la evolución social humana? Su remedio, zpuede ser otro
(1) Sabido es que los Tribunales ingleses gozan justa fama de incorrup
tibles.
Max-Planck-Institut für
Real Academia de Ciencias Morales y Politicas
europäische Rechtsgeschichte