Full text: Dato Iradier, Eduardo: Tesis: Justicia social

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DEL EXCMO. SR. D. EDUARDO DATO IRADIER 
el nuevo vocablo quiera significarse la justicia que debe 
reinar entre los hombres ó entre éstos y la sociedad. 
Qué sea la justicia en su aspecto genérico, ya nos lo dijo 
nuestro Rey Sabio con su galanura de frase, sintetizando la 
concepción que de esta virtud se tenia hasta su tiempo (1). 
Mas á la hora presente, si todos se hallan conformes en que 
la justicia deba reinar entre los hombres, las discrepancias 
surgen desde el momento que se trata de determinar lo que 
los ciudadanos deben al cuerpo social, campo de acción de 
la justicia legal, ó lo que por la sociedad se debe à cada uno 
de sus miembros, esfera propia de la justicia distributiva. 
La justicia legal, se nos dice, ordena y ajusta las relaciones 
de los miembros con la sociedad al bien comûn, siendo ella 
la que inclina á los buenos ciudadanos à aceptar los sacri¬ 
ficios necesarios para el bien pûblico, al mismo tiempo que 
inspira à los hombres de Estado el celo por el bien y los 
dirige en su solicitud hacia todo lo que puede contribuir à 
él; de aqui que se defina como la voluntad constante de los 
ciudadanos de dar à la sociedad lo que le es debido, y la dis¬ 
posición habitual á contribuir, bajo la dirección de la auto¬ 
ridad suprema, al bien comûn. La justicia distributiva, se 
anade, reparte los bienes y las cargas de la sociedad segun 
los méritos sociales y segun los recursos de cada uno, corres 
pondiéndole una doble función: repartir las cargas sociales 
proporcionalmente á los méritos y à la capacidad de los ciu 
dadanos y distribuir de una manera equitativa los biènes 
comunes de la sociedad. Pero basta leer estas definiciones 
para comprender la diversidad y contraposición de las apli¬ 
caciones que de ellas se quieren hacer por unos ù otros, 
segun la escuela politica ó económica à que pertenecen. 
Porque no basta decirnos que todos los ciudadanos deben 
contribuir al bien comûn: negar esto fuera tanto como 
afirmar que la sociedad puede existir sin que los hombres se 
preocupen de dotarla de aquellos elementos que le son pré¬ 
(1) Partida 3.2, tit. I, leyes 1.2 y 3.a 
Max-Planck-Institut für 
rales y Politicas 
europäische 
htsgeschichte
	        
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