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CONTESTACIÖN
que obscurece el aire cercano con las sombras de sus
vapores de resina, que no extranen si llegan á caer en
un abismo de los varios que están al pie del áspero
camino por donde vamos.
Y claro es que no significan estas apreciaciones que
no auxiliemos, en cuanto alcancen nuestra inteligencia -
y nuestros medios, el pacifico progreso y el gratisimo -
desenvolvimiento de las clases trabajadoras; deber
es ése que nos está indicado por el modo de ser de
nuestra época; no significan que, pertinaces y resistentes, -
nos aferremos à un individualismo que en nuestro
sentir no ha sido jamás la norma de los maestros de la
ciencia econômica; no significan que en lo que atane y
concierne al trabajo de la mujer y de los ninos, el descanso -
dominical, la higiene de los talleres y fábricas.
las sociedades cooperativas, los sindicatos profesionales, -
la propiedad y explotación de las vias férreas y
otras materias análogas, no admitamos una intervencion -
del Estado que vaya mucho más lejos que permite
y tolera la libre competencia; el derecho y los más altos
intereses asi lo exigen y demandan.
Qué grande fortuna seria que, dóciles los trabajadores -
à los consejos de la ciencia y de la historia, unidos
à las clases más ricas y fuertes, que no forman más que
un pueblo, una sola sociedad civil, con ánimo concorde, -
con el pensamiento fijo en los grandes ideales, el
amor de Dios, del bien y de la patria, procurásemos
conservar el fuego sagrado de esta civilización tan riça
y aun maravillosa, y hasta aumentarlo, disminuvendo
los males y aunados, ex concordia fratrum 1, lograr que
surgiesen una grandeza, un vigor, una fuerza, una
gloria que dieran ocasión à que escribiesen los historiadores -
de nuestra centuria:
1 Lema de algunos gremios de Paris.
Max-Planck-Institut für
Real Academia
Ciencias Morales y Politicas
europäische Rechtsgeschichte