Full text: Andonaegui Aguirre, Juan Antonio: Tésis: Demostración de que en la religión católica el criterio de la verdad, en los misterios de la fe y en las costumbres, no es la razón natural, sino la autoridad de la Iglesia docente

CONTESTACION 
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que los catélicos, en prueba de que en ese supremo Ma¬ 
gistrado reside, en el sentido que llevo expuesto, el cri¬ 
terio de verdad que tanto les cuesta à otros sabios filoso¬ 
fos hallar, digamos con un esclarecido escritor, con el 
gran politico del siglo xII, con el consejero de Principes, 
çon el austero Abad de Clairvaux, con el denodado Doc¬ 
tor de la Iglesia S. Bernardo, cuando escribia al papa Eu¬ 
genio III, como verdadero centro de esa divina unidad: 
«Tu eres el Gran Sacerdote y Sumo Pontifice, tu eres el 
Principe de los Obispos, tu el heredero de los Apóstoles, 
tu eres en el Primado Abel, en la gobernacion Noé, en el 
patriarcado Abraham, Melquisedech en el órden; Aaron 
en la dignidad; en la autoridad Moisés, en la judicatura 
Samuel, Pedro en la potestad, en la uncion Cristo?...» 
Poco me resta por deciros, y por cierto sin la gravedad 
abrumadora de autoridades sagradas, en demostracion de 
que el criterio verdadero en el asunto en cuestion no de¬ 
pende dél raciocinio del hombre. Abonan mi asercion las 
historias de los pueblos que más lejanos vivieron del Ca¬ 
tolicismo. Todos ellos retenian con más 6 ménos absur¬ 
dos, çon más ó ménos ficciones y extravios, las primeras 
tradiciones religiosas consignadas en el libro mas anti¬ 
guo del mundo, El Génesis. Y ved cuán conformes esta¬ 
ban hombres tan distantes unos de otros sobre las dos 
bases fundamentales de la Fe, tan oportunamente indi¬ 
cadas por el Sr. Andonaegui, la degradacion del hom- 
bre por una falta suya, y la promesa y la esperanza de 
un Reparador. 
Los libros mitológicos de los antiguos pueblos cultos, 
; no os dicen que Prometeo formó el primer hombre de 
barro; que robó Minerva un rayo del fuego celeste para 
animar la estatua; y que indignado Jupiter enviô à Pan¬ 
dora à la tierra con una caja, en que estaban encerrados 
los males: que abierta la caja por la curiosidad de la mu¬ 
y que 
jer todos los males se esparcieron por el mundo; 
Max-Planck-Institut fü 
es y Politicas 
europäische Rechtsgeschichte
	        
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