Full text: Silió Cortés, César: Maquiavelo y el maquiavelismo en España

so escritor del Siglo de Oro, defendió sin una sola vacilacion ni una 
sola inconsecuencia soluciones que forman la completa y radical an¬ 
titesis del sistema de Nicolás Maquiavelo. 
A dos obras diferentes contrae su especifico examen nuestro nuevo 
companero: a la Espana defendida y los tiempos de ahora, pu¬ 
blicada en 1609, en pleno reinado de Felipe III, cuando su autor con¬ 
taba escasamente treinta anios, y las dos diferentes partes de la Poli¬ 
tica de Dios, Gobierno de Cristo, dadas a luz en época mâs avan¬ 
zada y de plena madurez de Quevedo, en 1617 al 1626 y en 1634 y 35. 
Respecto de la Espana defendida, està de sobra justificada la 
excepción que con ella hace nuestro nuevo companero al olvidar la 
escasa y remota relación que el libro guarda con las teorias funda¬ 
mentales de Quevedo en punto a organizacion politica, en gracia al 
seneroso propósito que al genial literato guia de reivindicar, contra 
torpes calumnias y ataques tan ligeros como infundados, el nombre, 
la posicion y los méritos y servicios ante la Humanidad y la Civiliza- 
ción de la Espanna inmortal que él alcanzo. 
Nada seria más interesante que averiguar, si la ocasión lo permi¬ 
tiera, el enlace directo que guardan con el noble empenno de Quevedo 
las circunstancias históricas en que escribió. A mi juicio, el afan rei¬ 
vindicatorio de Quevedo no aparece sólo justificado por las senales de 
fatisa, de decaimiento, de debilidad que su lûcido y penetrante espi- 
ritu por doquiera en su derredor advierte y a las cuales quière su es¬ 
fuerzo anticiparse. 
En el momento en que Quevedo escribe la Espana defendida, 
no ha aparecido todavia, aunque estâ muy próximo a su aparicion, el 
senio politico que va en Francia a tomar a su cargo encabezar con 
decisión la cruzada antihispánica y conducirla al triunfo. Cuando Que¬ 
vedo publica su obra vive todavia Enrique IV, y aun no ha empunado 
las riendas del poder ni conquistado hábilmente la dirección de la 
politica europea el Cardenal Richelieu. 
En una obra excelente, aunque desde muchos puntos de vista, a mi 
entender, equivocada, que al examen de la personalidad del Cardenal 
Richelieu ha dedicado hace un corto nûmero de anos escritor tan dis¬ 
tinguido y por annadidura tan decidido amigo de Espanna como el Conde 
de Saint Aulaire, este historiógrafo francés intenta desvanecer el grave 
reparo, segun mi modo de ver justo, que contra el creador de la uni¬ 
dad francesa, y comparándole en paralelo con el creador de la unidad 
alemana, Bismarck, formuló poco tiempo antes escritor inglés de la 
talla y competencia de Hilaire Belloc. En opinión de Belloc, es a Ri¬ 
108 
Max-Planck-Institut für 
nia de Ciencias Morales y Po 
europäische Rechtsgesch
	        
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.

powered by Goobi viewer