Full text: Minguijón Adrián, Salvador: ¬Los intelectuales ante la ciencia y la sociedad

didades del espacio, sino también de las remotas profun¬ 
didades del tiempo. Y si interpretamos rectamente su men¬ 
saje, veremos que parece decirnos que en todo tiempo y 
lugar la materia fué aniquilada, y no en pequenas, sino en 
grandes cantidades.» 
De lo expuesto se deduce, y hay que reconocerlo, por 
sombria que sea la consecuencia, que el mundo no se encuen¬ 
tra en un equilibrio estable y eterno, sino que camina len¬ 
tamente a su acabamiento, aunque éste se nos presente 
como muy lejano y en una lecha que no podemos deter¬ 
minar. Y si debe tener un fin, habrá tenido un prin¬ 
cipio. Las ideas de principio y de fin se corresponden. 
Newton expuso dudas sobre la estabilidad de nuestro 
sistema solar refiriéndose a ciertas desigualdades que ob¬ 
servaba en los planetas, desigualdades «que probablemen¬ 
te—decia él—se harán más grandes en un largo transcurso 
de tiempo, hasta que por fin este sistema tenga necesidad 
de ser de nuevo puesto en orden por su autor». Laplace pa¬ 
reció quitar fundamento a tales dudas y afirmó que «los 
elementos del sistema planetario están ordenados de ma¬ 
nera que debe gozar de la más grande estabilidad». Con¬ 
firmada esta aserción por Lagrange, si alguna duda que¬ 
daba pudo tenerse por desvanecida con la intervención de 
Poisson en 1808. Pero Poincaré hizo ver que tal estabilidad 
estaba lejos de ser demostrada (1). 
«Se podria decir—ha dicho Lapparent (2)—que la anti¬ 
gua astronomia habia intentado fijar el mundo sideral en 
un molde eterno. Para ella los astros eran algo análogo 
a los puntos materiales de la dinámica clásica. El error 
era el mismo, y hoy hay que resignarse a dotar todos esos 
astros de una vida propia. A falta de telescopios, la foto¬ 
grafia del cielo bastaria a demostrar que el aspecto de la 
bóveda celeste no es invariable. Cometas capturados que no 
volverán jamás sino bajo la forma de enjambres capricho¬ 
sos de estrellas filantes ; estrellas encendidas de repente en 
(1) V. Lapparent : Science et Apologetique. 
(2) Obra cit. 
35 — 
Max-Planck-Institut für 
leal Academia de Ciencias Morales y Politicas 
uropäische Rechtsgeschichte
	        
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