INSUFICIENCIA DE LA REPRESION
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pena de muerte no detiene siempre al criminal en sus
tendencias delictuosas.
P’ara los que asisten á una ejecución, escribe un
joven y distinguido abogado de nuestro foro, es una
triste escena que influirá en ellos segün la naturaleza
de sus sentimientos y caracteres, pero siempre de una
manera que no puede producir buenos resultados.
Para el hombre de sano corazón será siempre un
drama de horror y de barbarie; para el criminal endurecido -
será, tal vez, un motivo de reflexión, siempre
pasagera, porque el predominio de sus instintos feroces -
es tal, que pronto, muy pronto, recuperarán su
acostumbrado influjo" (1)
A la intimidación de la pena capital, se oponen variadas -
causas que le sirven de contrapeso y aun la
destruyen, cuales son: la esperanza de la evasión, de
la absolución, de la revocación de la sentencia, de la
gracia, el hábito hácia el crimen y hácia la idea misma
de la muerte como pena, el punzante temor por la
befa de los companeros, por el descrédito en que caerá
à su respecto y las circunstancias dependientes de su
organización psiquica.
Ni aun la pronunciación de la pena causa tanto
horror como se piensa. En Inglaterra, sobre 167
ejecutados, 164 habian asistido á ejecuciones (2), lo
que hace ver que no produjo en cuanto á ellos, el re¬(1) -
ALFREDO GANDARA, La pena de muerte. Articulo publicado en la Revista
juridica, ano 1884, pág. 493.
(2) Uoo Conri, Intorno alle nuovi dottrine in diritto penale, 1880, pâg. 9