REPRESIÖN
pena fuera aplacar à los dioses, haciendo expiar el
mal cometido. Mas los grandes maestros de la palabra -
hablada hacen saber que por medio del castigo,
la sociedad se proponia también intimidar ó aterrorizar -
à los demás seres malignos. La represión tenia,
pues, dos objetivos primordiales: la expiación y la intimidación. -
Los dioses griegos eran, por otra parte, muy exigentes, -
pues, en el concepto pûblico, muchas acciones
que hoy reputamos indiferentes ó de criminalidad nimia, -
eran causas suficientes para los mas atroces suplicios -
de sus autores. Se citan varios ejemplos que
lortifican estas afirmaciones: ESQUILO escapó, con gran
trabajo, á la lapidación, por haberse descubierto en
sus dramas un ultraje al culto nacional; ANAXÄGORAS
fué condenado á destierro por haber contrariado la
idea de que el sol era una piedra incandescente, etc.
La pena en si misma estaba también envuelta por
el principio religioso y hasta el destierro que parecerá, -
quizá, esclusivamente politico, consistia casi solo
en la interdicción del culto. Los vocablos Estado, Ciudad, -
Patria, no eran una simple abstracción como lo
son en los tiempos modernos; ellos representan un conjunto -
de divinidades locales; privar á un hombre de la
patria es privarlo del culto de esas divinidades ó, de
acuerdo con la fórmula consagrada, prohibirle el uso
del fuego y del agua; el fuego, es decir, el fuego sagrado -
del hogar, el agua, es decir, el agua lustral que
servia para los sacrificios. El destierro ponia, pues,