REPRESIÖN
Como se vé, pues, “ la teoria del dafio encuentra
lin primer escollo insuperable, à menos que no conslonta -
en abandonar la duplicidad del elemento del
dafio y en admitir que basta para graduar la pena,
el simple dano mediato 6 inmaterial resultante de la
plarma y del mal ejemplo,’ con lo cual el sistema
queda insubsistente por cuanto el dafio mediato deriva -
necesariamente del inmediato, como el mismo
CARRARA lo reconoce. Pero aun asi, resulta imposible -
la clasificacion cientifica de los delitos.
La alarma social, la intranquilidad publica dependen -
de circunstancias de tiempo y de lugar que es
imposible preveer en todos los casos. Una accion
cualquiera cometida en Buenos Aires, alarmara en
ulto grado à su sociedad, y si se la supone cometida
en Cordoba, tal vez alli sea recibida con la mâs glacial -
indiferencia. El caracter de los habitantes, la frecuencia -
del hecho criminoso, etc., son otras tantas
causas que modifican la alarma, haciéndola mayor
ulgunas veces y menor otras, sin que el criterio humano -
pueda presentir matematicamente el grado de
intensidad à que alcanzarà. Y é cômo se manifiesta
la nlarma, cômo se mide la intranquilidad? Por medlio -
de la opinién publica, se responde. La opinion
publica vendria à ser entönces, la norma del legisla
dor para pesar el quantum de los medios represivos.
Pero como podria abarcar todas las fluctuaciones,
todos los caprichos, toda la variabilidad de la opinion, -
en las formas concretas y precisas de un arti¬