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umbres y el uso de aquellos tiempos en que el
sposo debia hacer la dote à la esposa.»— (Joaauin -
Roca, Las mujeres de la Biblic).
Labán exige á Jacob, en recompensa, siete
cios de trabajo en su casa por Lia y otros tantos
por Raquel. (Génesis, cap. XXIX nûm. 18. 20, 30).
«12. Y Sichen dijo también al padre y à los
bermanos de Lina: Halle yo gracia delante de
vosotros ; y daré cuanto determinareis.
«13. Aumentad la dote, y pedid dádivas y yo
daré çon gusto lo que pidiereis : dadme tan sólo
4 este muchacha. (Génesis).
Pero ; no podemos deducir de aqui que la mujer -
se compraba? En efecto, muchos y no de poca
nota, son los autores que tal sostienen; otros dicen
que los presentes eran un prœtium virginitatis.
Nosotros nos inclinamos á creer que era donación -
análoga á la donatio ante nuptias de los romanos. -
Mas tarde, en el dereeho rabinico, la mujer
Ilevaba una dote á su marido.
La legislación judia castigaba el adulterio con
la muerte: el incesto era permitido y la historia
de este pueblo nos presenta numerosos ejemplos.
Heredaba la mujer? Como hija no tenia derechos -
hereditarios: los hijos varones la excluian.
Como viuda, creemos que tampoco, pues el
Libro de los Nombres fija el orden de las sucesiones -
legitimas y para nada figura en él el cón¬Juge. -
Pero eran permitidas las donacionés testamentarias -
ó de ultima voluntad. «Judit, dice Boisso¬