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los bosques, el hombre errante, abandonado,
porvenir y sin destino, sea el hombre primitisu -
el clemento de la sociedad.
e lombre, que se encuentra rarisimas veces,
lleva en su frente la unidad del género humacse -
hombre no Ileva en su corazon el gérmen
destino de los pueblos. — Es una rama des¬Jada -
del árbol y echada en un arenal en donde
seque y perezca.
No es él, el hombre natural, pues que ni conerva, -
ni perpetua, ni mejora su especie: no es él,
liombre primitivo porque en él se descubre el
decaimiento en vez de advertirse la esperanza.
El quedó fuera de la sociedad: pero no es él,
progenitor de las sociedades: fraccion arrancada -
y arrojada de la naturaleza, que se estinguirá
rompletamente y que no dejará memoria alguna
de su tránsito.
El elemento generador de la sociedad no es ese
hombre, no es el hombre aislado, es la familia.
Donde quiera que se contemple al hombre de
rialquier raza, bajo los mas diferentes climas y
mas distintos grados de civilizacion, siempre
se halla en la familia. — De ella surge, se desennelve -
en su seno y solo la abandona para desender -
à la tumba.— (Elia.)
La constitucion del hombre, sus necesidades
fisicas, sus condiciones morales, su aspiracion y
s destinos, hacen de la sociedad un medio novesnrio -
de su vida.
No podria resistir aislado à
fuerzas contrarias de la naturaleza. — Jamás