11
fueron en los primeros tiempos sumamente moderadas: -
In aliis gloriari licet nulli gentium mitiores -
placuisse pænas.
Pero esta suavidad duró bien poco. Ella fue
reemplazada por el histérico suplicio de la roca
Tarpeya, por la decapitacion del reo ya muerto
(acto que revela un ensafiamiento y brutalidad
salvaje), por el saco aquél en que se encerraba
al condenado y se le arrojaba al Tiber, teniendo
su especialidad agravante para el parricida,
finalmente, por la cruz y la entrega del delincuente
à las bestias feroces.
Estos dolorosos suplicios fueron mas tarde reemplazados -
por la horca y la cuchilla. "Damnatio -
ad gladium et ad furcam.
Se encuentra en la legislacion de este segundo
periodo la misma crueldad en la aplicacion de las
penas, los mismos excesos en la représion de los
crimenes.
Estas exageraciones tan censurables se han ido
modificando, y al salir de la noche de la Edad
Media las sociedades han procurado limitar, aunque -
todavia de una manera vaga y confusa, estas
penas excesivas y brutales.
En la actualidad el progreso realizado es inmenso -
y el adelanto ha sido rápido y puède de
cirse que contemporáneo: porque es menester notar
que los grandes problemas de la legislacion penal
no han sido objeto en la antigüedad de esas profundas -
investigaciones que en otros ramos de la ciencia
juridica nos han legado monumentos grandiosos,