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de dicho plan, demandar un sacrificio á las industrias y
al pueblo, evitando la bancarrota à que las exigencias de
una colosal deuda pûblica conducian y salvando el crédito,
reputación y hasta la nacionalidad argentina. Consistió
dicho programa en: 1° Pago de los derechos aduaneros à
oro; 2° Creación de un impuesto adicional á la importacion -
y 3° Creación de los impuestos internos al alcohol,
cerveza, fósforos, sociedades anónimas y companias de
seguros.
Como no es nuestro objeto, reproducir la historia hartc
conocida por cierto, de la Aduana argentina, ni comentar
la evolución rentistica de la importación, sólo nos limitaremos -
al exámen de las cuestiones económicas y estadis
ticas de la actualidad, advirtiendo que igual conducta
adoptaremos con los demás impuestos.
Un hecho digno de notarse y que marca un progreso
en nuestro sistema financiero, es la abolición de la inconsulta -
rutina de dictar las leyes tributarias anualmenté.
Esta revisión periódica no descansaba en motivo alguno
constitucional, y los trastornos económicos, financieros y
comerciales que ha producido, imponian ya la necesidad
de reaccionar contra tan perjudicial sistema. Estos trastornos -
y perjuicios se producian particularmente en los
impuestos de importación que mantenian tenso y nervioso -
el mercado por temor á verdaderas sorpresas é improvisaciones. -
«Se comprende que en un principio, cuando nuestras
leyes de impuestos eran muy reducidas, su instabilidad
no produjese mayores males; pero hoy que esas leyes son
tan numerosas y complicadas, siendo algunas verdaderos
Côdigos, hoy que, con el progreso del pais se han acrecentado -
enormemente los intereses que afectan, su conti¬