Full text : Massa, Nicolás: De la locación de cosas según el Código Civil Argentino

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al  locador  por  la  Ley  Eda  del  Emperador  Antonino,  (l)  segun  la  cual
podia  aquel  expeler  al  inquilino  siempre  que  tuviese  una  necesidad
esencial  de  la  casa.
La  ley  6  s,  tit.  8  0  Partida  5  5  adopté  la  doctrina  romana,  siende
reproducida  y  confirmada  tambien  por  la  ley  8  5  tit.  10,  lib.  10  de
la  Nov.  Recopilacion  Pero  una  facultad  tan  absurda  y  perjudicial,  no
solo  à  los  locatarios  sino  tambien  à  los  mismos  locadores,  no  podia  ser
el  patrimonio  de  todos  los  siglos,  ni  de  todas  las  épocas,  destinada
como  estaba  à  rodear  de  enormes  favores  los  derechos  del  propietario;
y  las  leyes  de  8  de  Junio  de  1813  y  de  9  de  Abril  de  1842  han  venide
à  suprimirla  en  cuanto  se  referia  à  los  predios  rusticos  y  urbanos.
Esta  reforma  ha  pasado  tambien  å  nuestra  legislacion,  pero  mas  radical, -
  mas  completo,  pues  elarticulo  ya  citado  establece  terminantemente:
i  loeador  no  puede  rescindir  el  contrato  por  necesitar  la  cosa  para  su
propio  uso,  6  el  de  su  familia.
La  doctrina  de  ese  articulo  no  es  sino  la  aplicacion  del  principijuridico: -
  nadie  puede  desentenderse  de  una  obligacion  formal  sin  quererlo -
  la  parte  hacia  quien  se  esté  ligado,  porque  asi  como  no  se  concibe -
  un  contrato  sin  la  concurrencia  de  dos  é  mas  voluntades,  del
mismo  modo  seria  imposible  su  disolucion,  si  esas  mismas  voluntades  no
la  consintiesen  mûtuamente.
De  esto  se  deduce  tambien,  que  si  las  partes  conviniesen  deiar  sin
efecto  el  término  prefjado,  por  sobrevenir  en  el  discurso  dela  locacion
un  acontecimiento  que  tuvieron  en  vista,  esta  estipulacion  seria  valida
y  el  contrato  quedaria  disuelto,  realizindose  ese  acontecimiento.
Asi,  por  ejemplo,  te  alquilo  micasa  por  5  afios,  pero  con  la  condicion
que  me  la  restituiras  antes  de  ese  tiempo,  si  llegase  à  casarse  mi  hio  à
à  tener  yo  necesidad  de  ella,  en  caso  de  una  epidemia  6  de  un  peligro
serio  que  me  amagase.  Es  indudable  que  en  estos  casos  y  otros  semejantes, -
  el  locatario  estaria  obligado  à  devolver  la  cosa  locada,  cumpliéndose -
  la  condicion  resolutoria.  Sin  embargo,  si  esa  condicion  no  se
cumpliese  de  acuerdo  con  lo  convenido,  6  surgiesen  con  este  motiro
dificultades  entre  los  contratantes,  corresponderia  al  juez  declarar  si
habia  llegado  el  caso  previsto  por  el  contrato.
Por  lo  demas,  cualquiera  que  sea  la  necesidad  que  sienta  el  locador.
estara  siempre  obligado  à  consentir  al  locatorio  un  plazo,  que  se  determinara -
  judicialmente  segun  las  disposiciones  legales  sobre  la  materia.
para  que  pueda  sin  gran  trastorne,  verificar  la  restitucion  (2).
L.  3,  C.,  De  lecat  et  cond,  lib-  IV,  tit.  LXV.
(  Troplong  Louage  nos.  624  y  625,  Mourlon  Repetitione  ne  783
            

13. Samstag den 13. Mai 1893

13.1. Ueber Kostenfestsetzung in strafrechtlichen Privatklagesachen

Samstag den 13. Mai 1893. 58. Jahrgang. -V» 10.
Dr. I. A. Seuffert’ö
lilntlrr für ReltjtsllWklldmig
zunächst in Bayern.

Inhalt: lieber Kostenfestsetzung in strafrechtlichen Privatklagefaelien. - Mit-
theilungen aus der Rechtsprechung des Kgl. Bayer. Oberstell Landes-
gerichts in München: Konkursrecht; Zivilrecht. Literatur.

Neber KostenfestseHung in strafrechtlichen Privat-
klagesachen *).
In Nr. 18 des 51. Jahrgangs der Bl. f. RA. S. 278
ist in einer Abhandlung über § 503 StPO, darzuthnn
versucht, daß die Kostenfestsetzung in Privatklagesachen
sich nach den Bestimmungen der StPO, richte und daß
die in drei Erkenntnissen des Oberlandesgerichts München
niedergelegte Ansicht, die eine Einleitung der Zwangs-
vollstreckung bedingende Festsetzung der Kosten habe
Mangels Bestimmungen der StPO, »ach § 98 ff. der
CPO. zu erfolgen, nicht richtig sei.
Dieser Aufstellung gegenüber, welche durch ein Er-
kenntniß des Reichsgerichts vom 10. August 1883, mit-
getheilt in Bd. 5 S. 527 der „Rechtsprechung des RG.
in Strafsachen" unterstützt wird, dürfte Folgendes in
Erwägung kommen:
Die Strafprozeßordnung regelt in 8 414—434 auch
das Verfahren in Privatklagesachen bis zur Rechtskraft
des Urthcils und enthält in § 496 ff. allgemeine nach
ß 503, soweit dieser nicht besondere Vorschriften zum

*) Gegenüber dem Aufsätze in Bd. 51 S. 273 geben wir
obiger Ausführung Raum, um auch die gegentheilige, durch Richter-
sprüche unterstützte Ansicht zum Wort kommen z» lassen.
Reue Folge. Band XXXVIIL

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