fuerza para poner limites à sus fatales consecuencias. Es
grande la fuerza del ejemplo, es mayor la de las pasiones, y
çon estos incetamentos debe suceder que extendiendose cada
dia mas la propension al divorcio, invada el ánimo de muchos, -
propagándose como enfermedad contagiosa, 6 como
torrente de aguas que se desbordan superando todos los
obstáculos.
Absurdo y repugnante es esperar la felicidad publica de
los divorcios, que tienden con toda seguridad à labrar la
desdicha y desventura de los pueblos. »
Vo Be
TEZANOS PINTO