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culo 21312 No seria, acaso, mejor prevenir que tener
que remediar.
Eso es lo que han creido las leyes y con la vista fia
siempre en el interés de los hijos del priner matrimoniohan -
tomade diversas medidas tendentes à evitar que la
obisacion del binube sea violada con endjenaciones que
serian doblemente faciles si los bienes sujetos à feserva
fuesen muebles. Aqui se ha debide desconfar de los padres -
no precisamente por sospecharseles de desaimor à
sus hijos, sine por las exepcionales cireunstancias en que
comienza para elles la obligacion de reservar, y bajo la
presion de las cuales podrian sentirse mas de una vesarrastrados -
à eludirla. Este mismno hace resaltar con especial -
tino Gutierres Fernändez. El derecho de Feserva
seria en muchos casos ilusorio , dice, si la ley no lo hubiese -
fortalecide haciende nacer à su lado und garantia.
Semelante precaucion, util sempre eraqu necesaria, no
fante por la indole de las personas, pues con discuilad
concebimos que un padre tenga el propésito de periudicar
à um hijo siné por el momente y la ocasion en que contde
ese deber, que es enelacte de adquirir un nuevo compromiso -
elinico cas en que se comprende que disminuya
au carilo. Las legidaciones han empleado con este objeto
el medio que les ha parecido mejor.»
La ley à libro V, itulo 9 del Codigo Romano establecis
una hipoteca legal sobre todos los bienes del reservante.
« la 5 del mismo tulb agregé à esta precaucion und
acion reivindicatoria y otra personal para que los hijos