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Este principio, contrario à la verdad, à la moral, à la
justicia, tuvo su razon de ser despues de aquella época
turbulenta.
Duvergier decia : «Los pleitos sobre ella eran la vergüenza -
de la justicia y la desolacion de la sociedad. Las
presunciones y los indicios se erijian en prueba, y mil
prostitutas sacaban á subasta la paternidad en que de
ordinario se preferia al mas rico, para tasar el premio del
silencio en proporcion del escándalo.»
El Côdigo Francés hizo camino y los de Nápoles, Holanda, -
Haiti, Chile, el Proyecto del Dr. Goyena, Bolivia,
la Republica Oriental y el Brasil, en el proyecto del Dr.
Freitas la prohibieron, adoptando casi todos conclusiones
semejantes al articulo del Código citado.
El Côdigo Sardo no admite la investigacion sino muerto -
el padre.
Y en nombre de qué doctrina, ha hecho camino semejante -
legislacion, semejante principio?
Doctrina no, indudablemente ; la tendencia moralizadora -
de la sociedad influenciada de una manera que
conforta por los principios del cristianismo, han levantado
en la filosofia y en la legislacion los principios consagrados -
por el derecho natural que establece, anterior y sobre
toda prescripcion social, las obligaciones de los padres con
los hijos y de estos para con aquellos.
Esas disposiciones no han sido la consecuencia de una
doctrina, sino el fruto de hechos repetidos semejantes à
una erupcion de escándalo.
Conforme con la opinion de Duvergier arriba citada, el
Dr. Goyena sosteniendo la resolucion del articulo que
propone y que es el siguiente :—Se prohibe en todo caso
la investigacion de la paternidad y maternidad de los hi¬