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por los impetus de la voluntad y dirijida
por la intelijencia, son los tres factores
poderosos con que el hombre se desenvuelve, -
vive y satisface las necesidades inherentes -
á su propia existencia.
Su fuerza fisica pronto se extendió à la
satisfacción de sus necesidades mês apremiantes, -
para lo que la misma Naturaleza
tantos elementos le brindaba.
Necesitando alimento en su infancia
descanso en su vejez, se apodera de cuanto
à sus ojos se presenta y lo hace suyo. Provisto -
de un poder animal capaz de resistir
cualquier obstáculo, empieza por ocupar las
cosas mas necesarias para complementar
su sér, se las apropia y asimila, ya por la
alimentación y el uso, satisfaciendo asi sus
necesidades presentes, ya haciendo un acopio
que el mismo debilitamiento paulatino de
sus fuerzas instintivamente le sugiere, para
disfrutar más tarde, cuando la vejez lo
invada de los beneficios que puedan reportarle, -
manteniéndolas bajo su guarda, bajo
su posesión.
La propiedad empezó puès, por ser de
cosas muebles de fácil ocupación defendida
por la fuerza.
Careciendo los hombres primitivos de toda