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Se admitia solo una porcion racional por los ministros, )y
cada feligrés en sus juntas semanales ô mensuales hacia sus ofrendas -
para el bien comun, aceptandosetodo y encargandose la observancia -
del diezmo divino; asi segun los fieles, las iglesias eran
ms 6 ménos ricas. Aunque la ley romana no reconocia posesion
de mano muerta, los emperadores cristianos cedian à las iglestas
tales propiedades, y el edicto de Milan (313) reconocio à las
corporaciones los bienes que tenian.
Los bienes eran administrados por los obispos hasta el siglo
N. en que se credel cargo de economo, quetenia la administracion
de los bienes bajo la inspecion del obispo, cargo que no aparecio
en Oriente hasta el siglo VII. Se dividian los bienes en cuatro
partes: una para el obispo, otra para el clero, otra para los pobres
y la cuarta para los gastos de la iglesia. Enel siglo VI se les
concedio à los presbiteros rurales la administracion de sus bienes,
y los obispos, ya grandes sefiores, tenian la administracion de
los de su dominio y diécesis. Varias veces los concilios y los
padres se quejaban de la mala administracion existente, y como
dice San lerönimo: desde que los emperadores se hicieron eristianos, -
crecio la'lglesia en riquezas y poder, pero sus virtudes
sueron disminuyendo.
Antes de pasar adelante, vamos à conocer el modo como era
considerada la propiedad por los santos escritores y papas, buscando -
no en las uentes las citas, cosa imposible para este trabajo, -
siné en las obras de algunos autores como Axcärate tantas
veces citado, Pi y Margall en sus eEstudios de la Edad Medias,
y en los historiadores como Fleuri, Beraud y Bercastel, Fenrion,
Moreno Cebada, etc.
La comunidad de bienes ensalzada por los apöstoles fué poco
à poco desapareciendo, pero al dejar à los particulares el derecho -
de obtener propiedades y conservarlas siempre, el patrimonio -
y autoridad de la iglesia pesaba sobre ellos. Basadala dea