— 164
el primer paso de la ciencia moderna, coronado con
el baluarte más fuerte contra las tempestades de la materia -
y del espiritu, con el signo más envidiable de nuestra -
civilizacion, que la pequenna ciudad libre de Maguncia
nos lo dá con Guttemberg. Que caigan despues las franquicias -
y libertades, que se renueven las acciones sangrientas, -
que los poderes se constituyan mås fuertes ó
más arbitrarios, la ignorancia y el error han desaparecido; -
y esos esfuerzos de la materia, de la suerza bruta
desaparecerán con el tiempo ante la idea salvadora y la
libertad del espiritu humano que alumbra al mundo y à
las edades en su camino, y que continuará su ruta eternamente. -
Cuántos obstáculos se han puesto á la humanidad, -
cuántos esfuerzos para detenerla en su camino
alli quedan ruinas informes, cenizas frias, ideales perdidos, -
con los cuales todavia jugamos, aunque nos traigan
nuevas miserias, por tener la consianza en nuevas regeneraciones. -
La Inglaterra estaba dividida en cantones donde los
habitantes viven en comun, repartiéndose el terreno en
lotes diversos, siendo obligatorio el cultivo; en hundreds,
centurias de familias compuestas de siervos y senores, -
villas mas tarde, y en decanie, pequenas circunscripciones -
de hombres libres. El cultivo en comun
era general en todas partes, teniendo al rededor de sus
villas las tierras de labranza, desendidas por empalizadas -
que en ciertos dias del ano se abrian para las fiestas
campestres de los aldeanos.
Los aldeanos gobernaban los cantones, unidos al she
riff, que juzgaba los delitos ligeros, la buena conducta de
los hombres libres y el mantenimiento de la policia. En
otras partes, la corte compuesta del alderman, sheriff y