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Nâpoles y Gaeta que se independizan del yugo oriental.
A imitacion de los antiguos colegios romanos de mercadères, -
de carreteros, etc., se forman en este tiempo las
corporaciones de artesanos que tienen gran influencia en
el désarrollo de las nuevas republicas, y aquella faccion
de la motta, formada al principio de pocos hombres libres.
y que deseosa de conservar antiguos privilegios y en
busca de novedad, aspiró à conseguir un estado politico
que respondiera à las necesidades de los tiempos y de las
personas, preparando asi, como dice Sclopis, el tratado -
de Constanza.
Los emperadores extranjeros conceden à los campos
y municipios italianos grandes derechos, y las guerras
continuas y el ejemplo de las villas libres hacen pensar à
los ciudadanos y militares en su propio bienestar. Rodean
sus ciudades de muros en el siglo XI para desenderlas de
las hordas de Ungaros, Normandos y Sarracenos que
conmueven sus instituciones, y ya en el siglo XII
todas las ciudades italianas se rigen por comunas,
La Italia del siglo XI se encuentra dividida entre
el emperador, los barones y las comunas, y el
poder creciente de la Iglesia no impide á las ciudades -
lombardas el independizarse en tiempo de Gregorio
VII de la autoridad clerical, sujeta á tantas disputasy
dudas de derecho. Conservando las antiguas tradiciones -
romanas y ciertos derechos de administracion municipal, -
instituyen las ciudades dos cónsules, un colegio y
una magistratura urbana que administran libremente
todo el territorio. Encerradas dentro de sus muros,
dice Sismondi, eran las solas que gozaban de libertades
y franquicias, y los conquistadores para tener à sus espaldas -
ayuda y proteccion, para guardarles los caminos