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al club, y el de baja á la taberna. Se combate la taberna, -
lo que no es dificil, y se persigue el club, lo que
es casi imposible, pero aun asi, se refugiará en el domicilio, -
y ante sus puertas inviolables el vicio se burlarà
à cara descubierta de sus perseguidores. Lo ilicito habrá -
triunfado de lo moral.
De lo dicho se desprende que considero, pues, la mejora
de la sociedad por la mejora del individuo, el unico sustitutivo -
posible. La educacion tendrá que concluir
con los jugadores, con mas certeza que todas las medidas -
policiales imaginables. Esto no obstante, no
quiere decir que las considere inûtil, por el contrario, su
persecucion tenaz y constante, su vigilancia diaria, serán -
un diqne para sus desbordes, un paliativo para su
crecimiento.
En Buenos Aires hemos dado un buen paso; me refiero -
á la supresion de las loterias, que han de haber
contribuido, á buen seguro, al aumento de la criminalidad -
durante los anos que existieron, y que como dice
FERRi(1) “son un factor importante en los fraudes (2),
hurtos y aun homicidios, sevicias y heridas".
Aqui hay motivo para preocuparse del juego por las
condiciones especiales porque está pasando nuestra sociabilidad. -
Hay una fuerza impulsora poderosa, en
un pais enque las fortunas se levantan con unarapidez
asombrosa, en que el estimulo del lujo suele perturbar
cabezas bien organizadas, para llevarlos á ganar en
las cartas lo que no pueden ganar en la Bolsa, ó no
(1)—Nuevos Horizontes, pág. 285.
(2)—Recuérdese que en la Capital, las estasas con nûmeros adulterados, la venta de billetes ya jugados, -
haciéndolos pasar como recien jugados y premiados, dió lugar à cientos de estafas.
NNHIDE
NSIITUTO DE NVESIIGACIONES
europäische Rechtsgeschichte
DE HISTORIA DEL DERECHO