DISCURSO
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gracias, nuestras equivocaciones y distracciones y, sobre
todo, el cambio extraordinario verificado en el curso de los
ultimos veinticinco anos en el estado general del Mundo, estimado -
desde diferentes puntos de vista y aun fuera del orden -
puramente moral y politico, han proporcionado à Espana
coyunturas y medios de acción antes desconocidos ó que realmente -
no existian antes. De estos medios no es dable prescindir -
cuando, sobre las conveniencias pasajeras y egoistas del
individuo, se tienen en cuenta deberes de conciencia y aque¬Ila -
estrecha obligación que nos impusieron nuestros inmediatos -
antecesores, prödigos de esfuerzos intelectuales y de sacrificios -
de todo género, hasta el de la vida, para dejarnos
duenos de la libre tierra en que vivimos.
Con toda sinceridad y sin alardes patrióticos ni ilusiones
románticas, declaro que no ha podido ni puede acomodarse
à mi pensamiento la idea de que sea compatible con la más
reducida pretensión de que Espana sea algo en la Sociedad
de las Naciones, el olvido de nuestro carácter histórico, serio,
enérgico y siempre dispuesto à las grandes expansiones que,
no sólo han fortificado nuestro temple y nuestra representación -
mundial, sino que han servido de modo insuperable al
progreso general de todos los Pueblos y á la Civilización moderna. -
Para demostrar esto ultimo basta el recuerdo de la
legendaria expedición de los almogárabes á Oriente; la empresa -
trascendental de Lepanto; la libertad del Mediterráneo
por la limpieza de piratas africanos y la posesión de la costa
septentrional de Africa y, en fin, los nunca bastante admirados -
descubrimientos y colonización de América y sus derivados -
en las regiones asiáticas y oceánicas.
Dejo à un lado lo que Espana hizo en el Continente euro;
peo, porque esos empenos en que aquélla consumió gran
parte de sus fuerzas tuvieron semejantes en otras Naciones y
no pueden ser senalados como caracteristicos ó exclusivos
de la nuestra, ni en verdad lograron el éxito y la trascendencia -
de los que antes he senalado. Pero asi y todo, bueno es
recordar lo que vale, lo que representa, lo que trascendió la
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de Cier
s Morales y Politicas
europäische Rechtsgeschichte