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en cada nación, el tipo de hombre es distinto; tiene distinta
cultura, distinta psicologia y responde a un repertorio de moviles
muy diversos. La misma diferencia, o mayor aûn, se da comparando
el tipo medio del hombre civilizado actual con el tipo medio del
hombre civilizado de otra época histórica; y esta diferencia es ésencial -
entre el hombre europeo que Ilamamos moderno y el que le
precedió. El hombre moderno fué modelado, segûn se ha dicho al
comienzo de este trabajo, en una transformación radical del pensamiento -
que exaltó la idea de prescindir a la vez de cuanto no éra
tradición y de cuanto no era puro raciocinio. Es un hombre que descubrió -
que el culto de la Historia no era mas que rutina despreciable;
el respeto a la autoridad, sumisión a privilegios; la fe en lo trascendente, -
falta de madurez mental; el arte, un lujo para regalo del poderoso; -
la moral, un estorbo o una mojigateria, y el saber concreto,
empirismo imperfecto y sin garantias. El hombre moderno aspirò a
entronizarse y a sustituir a Dios; llevado de su soberbia constituyò à
la abstracta razón en tribunal supremo de su conciencia y el egoismo
en faro unico para quiar sus actos. Renunciando a todo destino éterno -
y a todo ejercicio de su intimidad moral, apagó dentro de su alma
cuantos fervores de profundidad sentimental y de elevacion de miras -
podian larvar en él el gusto por la solidaridad y la inclinacion
al sacrificio. No quiso más ideal que el de complacer sus sentidos,
satisfacer su ansia de poder y de vanidad. El reino humano fué para
él el reino de la felicidad material, y para lograrlo y dar la mayor
plenitud posible a esa clase de vida terrena convirtió su vida espiritual -
entera en una colosal instrumentación de las fuerzas de la
naturaleza, acabando por convertirse en una de ellas y en ser, por
tanto, una pieza mas de un mecanismo dinámico ciego y brutal
que marcha violentamente impulsado, y sin que pueda ser conténido, -
hacia la propia destrucción de la humanidad.
Contener ese proceso mecánico y sin freno que lleva al mundo
como si fuera un papel en el viento de la tormenta es, sin duda,
problema de gran envergadura, que no puede ser resuelto sino en
el curso del tiempo, y de un tiempo muy largo, por desgracia. Varios -
siglos fueron necesarios para cambiar las ideas de los hombres
y. en consecuencia, las tendencias de la sociedad que antecedio à
esta que llamamos sociedad moderna. Mucho tiempo harâ falta
Max-Planck-Institut für
Real Academia de Ciencias Morales y Politicas
europäische Rechtsgeschichte