Full text: Argente del Castillo, Baldomero: ¬La reforma agraria

42 
Espana, 38; y eso porque entran en la cuenta algunas 
provincias excepcionales, como la de Pontevedra, cuya 
población (104) casi emula a la de Alemania; pero la 
inmensa mayoria de las provincias arrojan cifras muy 
inferiores a aquel promedio, y algunas, como Cuenca, 
no exceden de 14 habitantes por kilómetro cuadrado, 
poco mâs que las soledades de las estepas rusas. 
Es, por consiguiente, cortisima la población a cuyas ne 
cesidades ha de proveer el campo, y no puede achacarse 
a exceso de aquélla la condición miserable del campesino 
Pero aùn es mâs escasa de lo que esos nûmeros indi- 
can. Porque Espana tampoco soporta la comparación 
con otros paises, en cuanto a la cifra proporcional de 
sus habitantes dedicados al cultivo del campo. En Es- 
pana la población rural que se consagra al cultivo es 
de un 25 por 100 aproximadamente de la población to- 
tal; acaso durante los ultimos anos, intensificada la 
corriente emigratoria al extranjero y a las ciudades 
haya disminuido esa cifra. 
Segün el censo de 1910, el nûmero de “personas de- 
dicadas a la explotación de la superficie del suelo 
era 
de 4.2 
0.257 en una población total de 20.007.102, poco 
mas del 20 por 100. En un periodo de cincuenta anos, 
no solo no avanzamos en este aspecto, ni siquiera a com- 
pas del aumento de población, sino que retrocedimos. 
il censo de 1860 daba para la población agricultora 
la cifra de 4.330.698; el de 1877, 4.481.875; el de 1887, 
4.853.018; y el de 1900, 5.400.626. 
En Italia es del 35 por 100; en Prusia, del 51; en 
Francia, del 53. Y tengamos en cuenta que éstas son 
naciones vigorosamente industrializadas; es decir, pai- 
ses en que, por las circunstancias mismas de su des- 
arrollo económico y por las tendencias inherentes al 
actual desenvolvimiento de la civilización, se forman 
grandes nücleos urbanos; por lo que, hallándose más 
concentrada la población en determinados puntos de su 
territorio nacional, debiera ser menor la cifra propor 
cional de su población campesina comparada con la de 
paises como el nuestro, donde la vida industrial es in¬ 
cipiente y aquellas fuerzas concentradoras no debieran 
haber tenido ocasión de desplegar, en dano de la eco¬ 
nomia rural, todo su influjo. 
Max-Planck-Institut für 
Politicas 
europäische Rechtsgeschichte
	        
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.

powered by Goobi viewer