Full text: Silió Cortés, César: Maquiavelo y el maquiavelismo en España

La primera parte, precedida de algunos textos del Antiguo Testa¬ 
mento, se encabeza con esta prefación, que se repite en la segunda: 
A LOS HOMBRES QUE POR EL GRAN DIOS DE 
LOS EJÉRCITOS, TIENEN CON TITULO DE REYES 
LA TUTELA DE LAS GENTES, 
PONTIFICE, 
EMPERADOR, 
REYES 
PRINCIPES. 
«A vuestro cuidado, no a vuestro albedrio, encomendó las gentes 
Dios Nuestro Senor, y en los Estados, reinos y monarquias, os dió 
trabajo y afan honroso, no vanidad ni descanso. El que os encomendó 
los pueblos, os ha de tomar cuenta de ellos, si os hacéis duenos con re¬ 
sabios de lobos. Si os puso por padres y os introducis en senores, lo 
que pudo ser oficio y mérito hacéis culpa y vuestra dignidad es vuestro 
crimen. Con las almas de Cristo os levantais; a su sangre y a su ejem¬ 
plo y a su doctrina hacéis desprecio. Procesaros han por amotinaros 
contra Dios, y seréis castigados por rebeldes. Adelantarse ha el cas¬ 
tigo a vuestro fin; y despierta y prevenida en vuestra presunción, la 
indignación de Dios fabricará en vuestro castigo escarmiento a los 
por venir. 
»Y con nombre de tirania irá vuestra memoria difamando por las 
edades vuestros huesos y en las historias serviréis de ejemplo escan¬ 
daloso. 
»Obedeced a la sabiduria, que en abriendo la boca por Salomón. 
empezö a hablar con vosotros a gritos: Diligite iustitiam qui iu¬ 
dicatus terram. Imitad a Cristo y, leyéndome a mi, oidle a El, pues 
hablo en este libro con las plumas que le sirven de lenguas.» 
Esta amenaza, magnifica y terrible a la vez, trasunto de las que 
pueden verse en el Libro de la Sabiduria, hecha en el siglo XVII y en 
Espania, tiempo y pueblo saturados de fe catolica, necesariamente te¬ 
nia un enorme poder coactivo. Nada mas util entonces, para aleccio¬ 
namiento de los Principes, que ponérsela delante de los ojos y no en 
la postura humilde del vasallo que implora y teme, sino con la ente¬ 
reza de quien sabe que su doctrina es la de Jesucristo; que habla y 
seguirä hablando como hablaron los profetas y los evangelistas. Asi 
lo hizo Quevedo. 
Visto el suceso desde el lado del Poder publico imperante, es un 
nuevo y rotundo mentis a la falaz afirmacion de extranjeros que nos 
odiaron y revolotean aun, como cuervos, sobre el maltrecho cuerpo 
Max-Planck-Institut für 
nia de Ciencias Morales y Politic 
europäische Rechtsgeschichte
	        
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.

powered by Goobi viewer