Full text: Minguijón Adrián, Salvador: ¬Los intelectuales ante la ciencia y la sociedad

bido que lo mismo el siglo de oro de la literatura latina que 
el de la literatura espanola se desarrollaron en regimenes 
de autoridad, y por lo que toca a la Edad Media, Duhem 
recuerda que «la teologia judia no se oponia menos que 
la teologia cristiana a la ciencia antigua. Pero no teniendo 
una iglesia jerarquizada y sometida a un pontifice, la si¬ 
nagoga anarquica se desgarró entre talmudistas y peripa¬ 
téticos, sin que ninguna autoridad pudiera imponer silen¬ 
cio a los adversarios, pesar sus razones y sus errores y dar 
un fallo que pusiera fin al debate... Los unicos cuyo es¬ 
fuerzo dió algun resultado fueron los que se acercaron a la 
Escolástica cristiana.» 
Es lo cierto que el positivismo no se rindió al fetichis¬ 
mo de la libertad ni al de la democracia inorgánica, y en 
cambio dió categoria principal al problema del orden. Au¬ 
gusto Comte se alzaba contra los principios del 89, al pro¬ 
clamar que es anárquico y subversivo concentrar la socia¬ 
bilidad en las existencias simultáneas desconociendo el 
imperio de las generaciones anteriores, que desde el punto 
de vista filoséfico, el libre examen no puede constituir un 
principio orgánico, y que, cualquier desarrollo que se pue¬ 
da suponer en la masa de los hombres, el orden social per¬ 
manacerá siempre incompatible con la libertad dejada a 
cada uno de poner cada dia a discusión las bases mismas 
de la sociedad. 
Los escritores positivistas, con su método de observa¬ 
ción, han sondeado las miserias y los desequilibrios de la 
sociedad presente, y levantándose sobre sus propias nega¬ 
ciones, han pronunciado sentencias severas que proclaman 
la neces dad social de lo que su sistema negaba. 
Prueba de la insatisfacción de los espiritus y de la impo¬ 
tencia del positivismo para crear un modo de civilizacion 
en armonia con las necesidades profundas del hombre, era 
una epidémia moral, un mal extrano que mordia en el co¬ 
razón de los intelectuales, y que se llamó «la enfermedad 
del siglo». 
Taine des l d ¬ 
do propio de su estilo. «He aqui-decia—que por un mo¬ 
vimiento comun, en toda la linca del pensamiento huma¬ 
Max-Planck-Institut für 
ja de Ciencias Morales y Politicas 
uropäische Rechtsgeschichte
	        
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.

powered by Goobi viewer