Full text: Torres Martínez, Manuel de: Teoria y práctica en la politica económica

prâctica económica, conducirian seguramente a los mismos re- 
sultados. 
Pero no es este caso limite poco probable el que se plantea el 
senor Torres. No es posible, en efecto, que un Gobierno comu- 
nista confie la ejecución de un plan a un economista que pro¬ 
ceda de la London School of Economics, o que el Gobierno 
norteamericano acuda a la técnica de cualquiera de los del 
Politburò, de Leningrado, y por ahi no puede ponerse en jus- 
ticia la menor tacha a la concepción que tan cuidadosa y minu- 
ciosamente ha elaborado el senor Torres. La probabilidad de 
que un Gobierno que hoy puede y debe considerarse represen- 
tativo, tanto por lo menos de una concepción económica comc 
de un sistema politico, encomiende el estudio de un plan a su 
servicio a quienes politica y económicamente querrian destruirlo. 
tiene cientificamente una probabilidad igual a cero y, por con¬ 
siguiente, esa hipôtesis, que carece de todo valor y toda signi¬ 
ficación, debe ser eliminada de todo razonamiento en este caso 
Esa eliminación viene explicitamente admitida por el sennor 
Torres, y hasta constituye, en buena parte, la trama de su razo- 
namiento, como, por ejemplo, al estudiar como lo hace la bifur- 
cación—son sus términos—entre Empresa y Estado, frente a la 
determinación de una politica económica. Si se profundiza de- 
bidamente, sin embargo, lo que ha pensado y escrito sobre el 
tema nuestro nuevo académico, yo no creo que sea licito, ni 
aun posible, entablar discusiones que no llegarian siquiera a 
bizantinas y que no pasarian probablemente de logomaquias. 
En cambio, jqué sólidas, qué macizas son las páginas que 
consagra a la entrana misma del problema que se ha planteade 
para su discurso! A medida que recuerda nombres, cita teorias 
se propone problemas, van disminuyendo las distancias, tal vez 
posibles, entre su pensamiento y el mio, y al ir dejando en su 
puesto los problemas de pura empresa y las cuestiones de poli¬ 
tica viva y enconada de intereses contrapuestos, se hace mas 
fâcil la comprensión de aquellas altas cuestiones en que sólo se 
ventilan los intereses de la Verdad y de la Justicia. Asi, con 
mayûsculas, que bien lo merecen tan altos y más que humanos 
conceptos. Y asi se van haciendo más vulgarmente humanos, 
porque crezca el nûmero de los hombres que sientan debidamen¬ 
te el complejo de derechos y deberes que asignen puesto tan 
alto en el orden de la Economia a la naturaleza humana; el 
Max-Planck-Institut für 
rales y Politicas 
päische Rechtsgeschichte
	        
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.

powered by Goobi viewer