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cepto sagrado que dieron à la caridad, con las ideas teocraticas de
la Biblia y con una negacion de un derecho natural humano. La
caridad, el bien comun, el santo celo en medio de las persecuciones -
y miserias de que se hallaban rodeados los primeros cristianos, -
podrian venir en defensa de esta doctrina, y aun se podria
afirmar no seria la idea de los santos escritores el sundar un comunismo -
universal y detestable; pero esa renuncia à lo privado
y esa negacion al derecho personal, nos hacen considerar como
peligrosas estas ideas, que acarrearon con el tiempo las decisiones
de varios concilios generales como los 3° y 4° de Letran, y las
de muchos provinciales, que anatematizaban al que exigiera tributos -
en la jurisdiccion y sin permiso de los obispos y clero, y
la decretal de Inocencio III citada por Sempere en la que despues -
de decir que, «siendo Dios propietario de lo existente y no
debiendo ser menos que cualquiera otro propietario temporal,
mandaba se le pagaran los diezmos; y no estando el producto
de la simiente que se siembra en mano del hombre, pues segun
las palabras del apóstol, ni el que planta, ni el que riega valen
nada sinò Dios, que es quien dà el incremento, al pretender
algunos defraudar los diezmos, deduciendo antes los censos y
contribuciones; Nos, queriendo evitar los danos de las iglesias y
los peligros de las almas, habiéndose reservado Dios el diezmo en
senal de dominio universal como un titulo especial, mandamos
que por la prerogativa del dominio general, el pago de los diezmos
preceda al de los demás censos y tributos.» Disposiciones exagedisimas -
y cuyas fatales consecuencias son fáciles de preveer.
En el siglo VI aparecen los beneficios que, son el derecho de
percibir una renta eclesiástica, por el cumplimiento de un oficio
espiritual, ó ministerio publico creado por la iglesia. La autoridad -
eclesiástica los daba por el cumplimiento de un cargo, ó se
hacia bajo su autorizacion. Los beneficios deben ser unicos, y en
tiempo de Gregorio VII à cada oficio se diò un benesicio; al prin-